A lo largo de mi trayectoria como director en Hernán Bustos – Real Estate Experts, he visitado miles de casas. He analizado metros cuadrados y calidades, pero los años me han enseñado que una vivienda es una estructura vacía si no hay vida latiendo dentro. Y a veces, esa vida se ve golpeada por la realidad más dura: el cáncer.
Hoy no escribo como director, ni como asesor inmobiliario. Escribo como alguien que conoce el frío que deja esta enfermedad en un hogar. Yo perdí a mi padre a causa del cáncer, y sé exactamente lo que ocurre cuando el diagnóstico entra por la puerta. Sé cómo cambia el ambiente de las habitaciones, cómo se transforman las prioridades y, sobre todo, sé cómo se siente la tentación de callar para no herir a los demás.
No pelees contra el cáncer en solitario
He visto a muchas personas intentar llevar el cáncer en silencio, creyendo que así protegen a sus hijos, a sus parejas o a sus amigos. Es un error. Por experiencia propia, os digo que la soledad es el único peso que nadie debería soportar en esta batalla.
Pelear contra el cáncer en solitario no ahorra dolor a los tuyos; al contrario, los priva de la oportunidad de sostenerte. En mi familia aprendimos que el cáncer se combate mejor cuando se comparte. Darle visibilidad a la enfermedad, llamarla por su nombre en la mesa de la cocina y permitir que los demás te ayuden es, paradójicamente, lo que mejor hace sentir a quien padece la enfermedad. Saberse acompañado quita una presión inmensa de los hombros del paciente.
Un homenaje a los que están y a los que se fueron
En mi día a día hablo de herencias, de plusvalías y de contratos, pero hoy quiero honrar lo que de verdad importa:
- A quienes hoy están batallando contra el cáncer: No levantéis muros de silencio. Vuestro hogar es vuestra fortaleza, pero los cimientos son las manos de quienes os quieren. Dejaros cuidar es un acto de generosidad.
- A quienes vencieron al cáncer: Gracias por ser el recordatorio de que la esperanza tiene cabida entre estas paredes.
- A quienes, como mi padre, se quedaron en el camino: Vuestra ausencia es un dolor presente, pero vuestro recuerdo es lo que da valor a cada rincón de nuestras casas.
Mi consejo desde el corazón
Si el cáncer ha llamado a tu puerta, no intentes ser un héroe solitario. Las casas tienen tabiques para darnos intimidad, no para aislarnos. La mejor forma de llevar esta enfermedad, por el bien de todos, es la transparencia y el afecto compartido.
Hoy, el equipo de Hernán Bustos – Real Estate Experts y yo mismo, no pensamos en inmuebles. Pensamos en personas. Porque al final del día, cuando cerramos la puerta de casa, lo único que realmente importa es que no haya secretos que nos alejen de quienes más nos necesitan.
Un fuerte abrazo,
Hernán Bustos






